<aside>

Fecha: 6 de junio de 2026 · Lugar: Gran Teatro de Grimm

La reapertura del Gran Teatro de Grimm, concebida como una gran celebración para toda la villa, terminó convirtiéndose en el inicio de una crisis. Durante la velada, varios miembros del pueblo oculto comenzaron a recibir misteriosas advertencias que demostraban que alguien conocía su verdadera naturaleza y parecía dispuesto a utilizar esa información contra ellos. La situación culminó con un apagón en mitad de la representación y, cuando regresó la luz, apareció un cadáver ensangrentado entre los asistentes. Todo apunta a que el asesinato y las amenazas estaban relacionados y a que alguien (posiblemente con ayuda sobrenatural) está actuando deliberadamente contra las criaturas de Grimm.

Tras el asesinato, el Departamento de Asuntos Especiales del Estado irrumpió en el teatro, apartó a la policía local de la investigación y asumió el control absoluto del caso. Alegando la sucesión de acontecimientos inusuales en Grimm, decretaron que nadie podrá abandonar los límites de la villa durante las próximas semanas, dejando de facto al pueblo bajo vigilancia y aumentando enormemente el riesgo de que el mundo sobrenatural quede expuesto. La intervención del Estado, la existencia de un enemigo que conoce los secretos del pueblo oculto y el asesinato han obligado además a convocar una nueva reunión de La Cumbre, que deberá decidir cómo responder a una situación que amenaza tanto el secreto como la seguridad de Grimm.

</aside>


I. La reapertura del Gran Teatro

La multitud se agolpa frente a la imponente fachada, formando una marea de murmullos cargados de expectación, trajes de todo tipo y algunos portando sus máscaras.

Por fin, tras tanto tiempo de espera, ha llegado la hora.

El Gran Teatro abre sus puertas al fin.

Los pesados portones de roble ceden con un sordo quejido, revelando el deslumbrante vestíbulo bañado por la luz de inmensas lámparas de araña. El tenue aroma a polvo se rinde rápidamente ante los perfumes caros y las bandejas de champán que los camareros ofrecen a los recién llegados.

El murmullo de las primeras conversaciones llena el ambiente.

Cuando la multitud se acomoda en la entrada, una figura conocida se alza en la escalinata principal: el alcalde de Grimm, Cornelius Thorne. Golpea suavemente su copa con un cubierto, pidiendo silencio, y esboza una sonrisa solemne.

—Vecinos, forasteros... sed bienvenidos —su voz resuena con orgullo—. Hoy devolvemos a Grimm su corazón cultural. Recuperar este patrimonio histórico no habría sido posible sin el incansable sudor de nuestros operarios, el vital respaldo del Estado y, por supuesto, la generosa financiación de las ilustres familias de nuestra villa, con una mención muy especial a los Vanderbilt por su inestimable aporte. El telón vuelve a subir. ¡Disfruten de la velada, el teatro es vuestro!

La reapertura comienza así como un importante acontecimiento social para Grimm. Durante las siguientes horas, invitados y habitantes de la villa se mezclan en el vestíbulo entre conversaciones, copas y encuentros.


II. Algo no está bien

image.png

Entre los asistentes se encuentra Bela Romanova, que no ha acudido únicamente para disfrutar de la inauguración.

Desde poco después de su llegada percibe algo extraño en el ambiente.

Ignora incluso a Evan Vaher mientras intenta pasar desapercibida y concentrarse en aquello que está sintiendo.

—Estoy intentando investigar qué demonios es esta aura desagradable, Eva Nore. Si me pones esos motes, quien sea que vaya a hacer algo puede usarlo en mi contra.

La sensación empeora.

—Algo malo. Muy malo.